PRONTO CELEBRAREMOS NUESTRO CENTENARIO DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS Y ALGO DE HISTORIA DE PUERTO RICO

PRONTO CELEBRAREMOS NUESTRO CENTENARIO DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS Y ALGO DE HISTORIA DE PUERTO RICO: Hermanos y hermanas de todas partes del mundo se reunirán, creyendo que viviremos una experiencia pentecostal como la de Hechos 2, que dará paso al más grande avivamiento desde lo que sucedió en la Calle Azusa.

Así como el Avivamiento en la Calle Azusa comenzó el movimiento pentecostal en 1906, del cual emergió las Asambleas de Dios, pedimos en oración por un momento como el de Azusa, que encienda nuestro corazón para Jesús y ponga en acción nuestra fe.

El Centenario será desde el 5–10 Ago, 2014 en el JQH Arena Springfield, MO.

Puerto Rico recibió misioneros evangelicos, de las iglesias tradicionales, desde mediados de 1800’s. No obstante, los puertorriqueños tenemos que estar contentos, porque en el 1916 las Asambleas de Dios de Estados Unidos envió varios misioneros pentecostales, que ya eran Ministros Ordenados del Concilio, para traer pentecostés a nuestra isla. Ahí comenzó un cambio en el modo de predicar el evangelio.

Yo me siento contento de ser un colaborador, como Ministro Ordenado de las Asambleas de Dios, que hace dos años una entidad cuantificó que el Ministerio que yo presido, el haber ganado sobre 11.5 millones de almas para Cristo, en 5 décadas. Lo que me llena de emoción, por ser parte de el mover del evangelio y de pentecostes.

De tener aun fuerzas para predicar y luchar por las causas que Dios ha puesto en mi corazón.

No vivo gritando a los cuatro vientos lo que he ganado para el reino de los cielos, pero vivo feliz que cada alma es una estrella para mi corona. Vivo contento porque de los 66 millones de Pentecostales en el mundo, que son miembros de las iglesias nuestras en las Asambleas de Dios, una parte son cosecha de las Cruzadas de Clamor. LA GLORIA Y LA HONRA ES PARA DIOS, YO SOLO SOY UN HUMILDE SERVIDOR DE JESUCRISTO.

El Centenario no pasa por alto la gran aportación del puertorriqueño, el Rvdo. Juan L. Lugo y su familia cuando llegaron desde Hawaii con todos los misioneros a traer Pentecostés a Puerto Rico en el 1916, enviados por las Asambleas de Dios.

Recordemos que en el año 1916 la pobreza cubría el país, para ganar el sustento se recogía el café. Dominaba el país una sola religión, llena de dogmas y ritos, error y superstición.

Definitivamente que Dios miró desde los cielos a mi linda Borinquen y envió aquí misioneros a traer Pentecostés.

En ese entonces, los rumores se corrieron de una nueva religión, de gente sencilla y humilde, que tenia mucho valor.

Ellos predicaban el mensaje con autoridad de Dios, echando fuera demonios y salvando al pecador.

El Rvdo. Juan L. Lugo fue el misionero el cual usó nuestro Dios, lleno de poder y fuego a Santurce impresionó.

Las rameras encontraban en Jesucristo el perdón, y el pecador se humillaba y encontrando salvación.

Las Asambleas de Dios aprovechó la oportunidad con Puerto Rico y nos capacitaron para ser la cuna de Pentecostés para América Latina.

De las A/D se han formado diversas denominaciones pentecostales que son de mucha importancia en la expansión del evangelio en el mundo.

Me contenta que el Centenario invitará a todas las denominaciones que han salido de las A/D como muestra de unidad y de un solo propósito de existencia.

Oremos y movámonos como lo hicieron los primeros misioneros, que crearon furor y sensación con la palabra de Dios, para que el avivamiento del 1916 se quede pequeño con lo que Dios quiere para Puerto Rico en este tiempo.

Bendiciones, Raschke
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