La Maldad del mundo en que vivimos

La Maldad del mundo en que vivimos, el uso de los medios y la provisión que Dios tiene para su pueblo en medio de tiempos difíciles:

Lo he comentado en otras ocasiones, pero quiero retomar este tema y abundar un poco más. Muchos abusan de las redes sociales, pierden el tiempo en cosas triviales. En vez de aprovechar para hacer uso correcto de estos medios evangelizando y comunicándose sanamente con amigos y familiares.

Algunos que dicen ser cristianos escriben barbaridades, perdiendo el tiempo. Aprovecha las redes para Cristo y para cosas sanas.

El tiempo que vivimos es apremiante, se pierden nuestros jóvenes, la droga hace estragos, divorcios, hijos afectados, hogares en conflicto, robos, secuestros….muchas cosas mas.

Vivimos tiempos de impiedad creciente”. La maldad se multiplicará, Mt. 24:12
También en Lucas 18:8 Cristo concluye la parábola de la viuda y el juez injusto con esta pregunta: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” La dureza de corazón irá aumentando, y con ella la incredulidad, la falta de temor de Dios, la irreverencia, el caos moral.

Pablo dice en 2 Tim. 2:13 que “los malos hombres irán de mal en peor”. De manera que la maldad irá aumentando en el mundo, y en los días previos a la venida del Señor será peor que nunca.

¿Qué es lo que hará particularmente peligroso estos tiempos? ¿Es que acaso habrá más hambrunas, o más desastres naturales? Muchas de esas cosas han sucedido en el mundo que vivimos, y muy probablemente seguirán sucediendo.

Sobre los que no tienen a Cristo en su corazón, Pablo dice, en primer lugar que son “amadores de sí mismos”, hombres que solo piensan en lo que les agrada, en su comodidad y placer. Y, por supuesto, como son amadores de sí mismos también son “avaros”, “amantes del dinero” dice el texto literalmente; “vanagloriosos, soberbios, blasfemos” (con su lenguaje y actitudes se burlan de Dios y de los hombres, sobre todo de aquellos que profesan piedad).

Son hombres carentes de un espíritu sumiso para respetar la autoridad; Pablo los describe como “desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural”. Sin problema cometen atracos y le quitan la vida al primero que se les pone en medio.

También son “implacables, calumniadores, intemperantes” (es decir, ‘sin inhibiciones, absolutamente carentes de dominio propio, desprovistos del poder de poner atajo a sus propios estímulos o impulsos’), “crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos” (se apresuran a correr hacia el mal), “infatuados” (están tan seguros de su propia opinión que no aceptan que nadie los contradiga), “amadores de los deleites más que de Dios”.

Y lo más terrible es que algunas de estas personas las encontraremos dentro de las iglesias profesando ser cristianas. Dice Pablo que algunos tendrán “apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”.

Es esto, y no otra cosa, lo que debemos esperar ver en el mundo en los próximos años; así serán las cosas, y cada vez peor, hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. Esa es la realidad de vivir en un mundo caído.

Vivimos en un tiempo donde aún algunos, no todos algunos de los que se dicen ser cristianos también se unen para hablar falsedades.

Subí una foto donde estoy con Milton Picon en un compartir de oración, y hubo dos o tres desubicados que en vez de interpretar que Dios nos quiere unidos, dicen comentarios que llegan hasta las faltas de respeto. Así estamos viviendo, en medio de personas que sin tener datos directos, dicen falsedades.

Hay otros que luchan por distanciarnos y separarnos. Desean ver al liderato evangélico dividido, destruyéndose, pero Satanás no tiene parte ni suerte. Es lógico que podemos diferir y no estar de acuerdo en algunas cosas, pero somos compañeros, somos lideres llamados por Dios. Lo que quiere el enemigo que vivamos en parcelas separadas.

Unidad, Unidad, porque vienen momentos que cuando el enemigo golpee a uno de nosotros, tenemos que unir fuerzas para ayudar, levantar y defender a los nuestros. Vienen días que aun los que no nos hablan entenderán que sobre toda diferencia tenemos que unir fuerzas para vencer las artimañas del enemigo. Nuestro enemigo es Satanás, no es mi hermano ni mi hermana. Respetándonos cada uno con sus estilos y formas, pero unidos para vencer ante lo que hay y lo que viene.

A veces podemos decir cosas que a todos no necesariamente le gusten, pero sobre todas esas cosas, vamos hacia adelante. Perdonando y siendo perdonados por los que nos han ofendido y los que hayamos ofendidos, porque somos humanos y no existen líderes perfectos, perfecto es DIOS, es ÚNICO.

Muchos de ustedes saben que la experiencia de ser atacado por gente sin temor de Dios la he vivido en carne propia, donde han dicho barbaridades, falsedades, mentiras, pero Dios es nuestro refugio y protector. Dice en el Salmo 91 que veremos la recompensa de los malvados…es triste saber eso, pero gente que nos denigran, y repiten mentiras que otros han dicho, son cómplices de los que dicen esas mentiras, porque las repiten y hacen daño.

A Satanás le digo que mi familia está en las manos de Dios, para que nada ni nadie nos haga daño. Podrán repetir las basuras que dicen personas en los medios, que se prestan para mentir y denigrarnos con actos que no ocurrieron como los describen, pero abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo. Tristeza me da de los que hacen coro, de los que se dicen ser, pero no son… Siempre oro por ellos, para que les alcance la misericordia de Dios.

Bueno………hemos hablado de las cosas que están ocurriendo por los tiempos que nos han tocado vivir, de lo que nos han hecho, pero ¿cuáles son algunas de las bendiciones que Dios imparte a Su pueblo cuando la peligrosidad de vivir en un mundo caído se hace más evidente, como está sucediendo en nuestro país?

QUIERO COMPARTIRLES ALGUNAS DE LAS BENDICIONES QUE DIOS IMPARTE A SU PUEBLO CUANDO SE HACE MÁS EVIDENTE LA PELIGROSIDAD DE VIVIR EL MUNDO ATUAL:

1. Estos tiempos peligrosos nos ayudan a recordar que Dios, y sólo Dios, es nuestro amparo y fortaleza:
Sal. 46:1-3. En cierto modo, podemos decir que estamos en peligro en cualquier lugar y seguros en cualquier lugar. La delincuencia puede manifestarse en cualquier lugar de la capital, pero no puede operar fuera del control soberano de Dios.

2. Estos tiempos peligrosos nos ayudan a apreciar el tesoro que tenemos en Cristo:
Rom. 8:35-39 . Nadie nos puede quitar las bendiciones que Dios nos imparte al salvarnos por medio de la fe en la persona y la obra de Cristo.

3. Estos tiempos peligrosos nos ayudan a poner en orden nuestro sistema de valores:
Mt. 6:19-24 . En tiempos peligrosos uno se da cuenta que la mejor inversión es hacer tesoros en los cielos.

4. Estos tiempos peligrosos somos movidos a ampararnos en verdad en las promesas de Dios reveladas en Su Palabra:
Sal. 140:1-7; Fil. 4:6-8. Los textos de la Palabra de Dios adquieren un sentido de “realidad” que muchas veces perdemos de vista en tiempos de bonanza y prosperidad.

5. En tiempos peligrosos vemos cuán frágiles somos y la necesidad que tenemos de vivir en dependencia del Señor:
2Cor. 1:8-9 . Muchas veces nos sentimos emocionalmente fuertes; pero en tiempos como estos percibimos nuestra fragilidad emocional para que nos amparemos en el Señor y no en nosotros mismos.

6. En tiempos peligrosos podemos glorificar a Dios al mostrar nuestra confianza y seguridad en Él:
Sal. 121; 125:1-2. En un mundo en que las personas se dejan dominar por el temor, un cristiano confiado difícilmente pasará desapercibido.

7. En tiempos peligrosos se acrecienta en nuestros corazones el anhelo de que nuestro Señor Jesucristo regrese en gloria:
1Ts. 1:9-10; Tito 2:11-14. En tiempos de bonanza y tranquilidad muchas veces olvidamos que estamos a la espera del retorno de nuestro Señor. Pero en tiempos peligrosos somos movidos a clamar como el apóstol Juan: “Sí, ven, Señor Jesús”
Que el Señor nos ayude a poner estos tiempos en perspectivas, sabiendo que Dios puede convertir un veneno en una poderosa medicina (Romanos 8:28-29).

Para los hijos de Dios hay PROTECCIÓN, pero no busques de Dios y su protección por miedo, búscalo para tener una verdadera experiencia con EL. Dios es el único que puede salvarte y perdonar todos tus pecados.

Si eres cristiano y vives mas o menos, es hora de que te arregles con Dios.

Espero que estas líneas lleguen a lo profundo de tu corazón y entiendas que para los hijos de Dios hay ESPERANZA, HAY PROTECCIÓN Y HAY BENDICIÓN AUN EN MEDIO DE LA CRISIS.

Bendiciones, Raschke

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