Felicito al Rev. George O. Wood

1003860_646609405349771_557914320_n

Felicito al Rev. George O. Wood quien es nuestro Superintendente General en las Asambleas de Dios y Presidente de la Confederación Pentecostal Mundial, ya que ayer miércoles, 7 de agosto fue re-electo para un nuevo termino en la Convención (Bienal) que aun esta toda esta semana en Orlando, Florida. Me veo en la posición de hacer un paréntesis por la deferencia que ese hombre de Dios tuvo conmigo hace unos años cuando recibí una carta de su despacho, donde el me felicitaba por retornar a la Asambleas de Dios. Reconozco que nunca debí haberme ido. Esos años que estuve fuera de las Asambleas de Dios, siempre le pedí a Dios regresar a mi casa, porque fue mi denominación por mas de casi 40 años. Me separe un tiempo del Concilio, porque entendí necesario hacerlo por el proceso familiar que tuve que enfrentar a principios del 2000, por eso decidí en aquel momento separarme para que la denominación no se viera afectada, lo que me emociona es que el Rev. Wood y el Rev. Juan Suárez siempre entendieron que yo nunca debí separarme de las Asambleas de Dios, y a donde voy con esto es que el mismo Rev. Wood, una vez recibió la documentación me envió una carta que aun guardo. En esa carta el me hace un recuento sobre mi aportación ministerial al crecimiento de las Asambleas de Dios, por el gran impacto de mis Cruzadas en América Latina. No puedo negar que arranco lagrimas de mis ojos, pues pude ver como aun el que esta en Springfield, MO podía tomar de su tiempo para valorar mi gestión ministerial. Por eso y mucho mas, oro por el y tomo este momento para expresarle mis felicitaciones por su nuevo periodo como Superintendente General. Diariamente oro por el, por su familia y por nuestra denominación para que cada día logremos llegar a mas para Cristo.

Aunque mi ministerio es inter-denominacional, no puedo negar que me siento contento de ser parte de las Asambleas de Dios, y de que hoy día tenemos mas de 67 millones de miembros alrededor del mundo, y me siento muy contento de que parte de esa cosecha ha sido alcanzada a través de miles de Cruzadas que hemos realizado en las pasadas 5 décadas.

Es importante que quede muy claro, que aunque hagamos mucho por el reino, no olvidemos que es para Dios y es para su gloria y honra. Nosotros somos sus siervos que tenemos una misión, pero la gloria es de Dios.
Bendiciones, Raschke




 
%d bloggers like this: